viernes, 26 de octubre de 2012

1.- ¿Considera que la globalización es un proceso irreversible? 


Si a la globalización la consideramos como  un proceso multifacético, es decir, que contempla no sólo el ámbito económico y financiero, sino que incluye cuestiones políticas y socioculturales, podemos afirmar entonces que es un proceso irreversible, debido a que en la actualidad no representa sólo a intereses de las grandes oligarquías financieras, sino que contempla, por muy minúsculo que sea, el que diferentes civilizaciones compartan conocimientos, nuevas técnicas de producción, acceso a nuevas tecnologías como la internet y como bien lo señala Sen (2002, p. 1) que “la globalización ha contribuido al progreso del mundo a través de los viajes, el comercio, la migración, las mutuas influencias culturales y la diseminación del conocimiento y el saber”. Está claro, entonces, que la globalización difícilmente pueda ser irreversible puesto que está inmerso en la vida cotidiana del ser humano en todos los rincones del orbe. En este sentido, es posible afirmar que el proceso de la globalización es hasta deseable desde el punto de vista científico y al respecto podemos mencionar como “la expansión global de la ciencia, la tecnología y las matemáticas habían cambiado la naturaleza del Viejo Mundo” (Sen 2002, p.2). Ahora bien, retomando en sí la pregunta planteada, es importante señalar que dicho proceso y con los procesos de integración que conlleva podría ser hasta una herramienta que los diferentes países pueden aprovechar para volverse más competitivos, pero para ello será fundamental eliminar o reducir las asimetrías que la globalización ha dejado y combatir por su puesto las concentraciones en los mercados financieros y evitar lo que sus detractores consideran como “el predominio de la economía sobre las otras esferas de la vida social” (Chesnais 2005, p. 7).
Finalmente, es posible concluir que el proceso de la globalización es irreversible, puesto que se ha fortalecido más principalmente en las esferas más importantes que definen el curso del desarrollo de las naciones y estos son la economía, las finanzas, la ciencia y la cultura. No queda más que apropiarnos de dicho proceso y evitar que decida el curso de la vida democrática de las diferentes civilizaciones. Alternativas siempre habrá para reducir los efectos negativos que la globalización ha provocado, y para lograr una mayor equidad  e igualdad de oportunidades entre los seres humanos no que más la vía de la educación e información crítica y puntual.


2.-  ¿Cómo ha afectado el tema agrícola en las negociaciones de la Ronda de Doha?


Las afectaciones del tema agrícola en las negociaciones de la Ronda de Doha han sido de tal magnitud que hasta logró la suspensión de las negociaciones, principalmente por la oposición de los países en desarrollo a abrir sus mercados y por las diferencias de países como “Estados Unidos, Brasil, India, Australia, Japón y la Unión Europea” (López & Muñoz 2007, p. 5). El tema agrícola es particularmente sensible en los países desarrollados y a pesar de que ya no representa un porcentaje preponderante en el PIB mundial sí representa una fuente insumos importante para la industrialización de productos, es decir, la agricultura como lo fue en la era del imperialismo sigue dotando de materia prima a las grandes industrias y además es un mercado muy volátil en el sentido de que contribuye a la especulación de los intermediarios que son quienes le sacan mayores beneficios al comercio de los productos agrícolas. Y es de esperarse, por tanto, que los países desarrollados se opongan a abrir sus mercados y darle preferencia a las economías en desarrollo, puesto que lo que se pretende es que el sector agro contribuya al desarrollo como medio de sustento de las regiones rurales y esto sin duda representa pérdidas para el mercado internacional agrícola. Especialmente es importante retomar la Declaración Magisterial de Doha que pone en la mesa de discusión el objetivo de lograr: “mejoras sustanciales del acceso a los mercados; reducciones de todas las formas de subvenciones a la exportación, con miras a su remoción progresiva; y reducciones sustanciales de la ayuda interna causante de distorsión al comercio” (Pérez 2005, p. 2). La Declaración Magisterial de Doha implicaría que el mercado agrícola se volviera más competitivo y reduciría las rentas de las grandes potencias que controlan dicho mercado y esto en aras de darles un trato preferente a los países en desarrollo. Adicionalmente tenemos que el mercado agrícola está más ligada con las condiciones climáticas y con ello ante las sequías recurrentes en diferentes partes del mundo hacen que la comida se encarezca día a día y si a esto le sumamos el proteccionismo de los países desarrollados provoca sin duda la subida de los precios de los productos agrícolas y la distorsión del mercado agrícola internacional, por ello es importante las negociaciones planteadas en la Ronda de Doha que desgraciadamente sigue en la mesa de discusión y lo seguirá principalmente por la presión que ejercen los países desarrollados ante la amenaza a la reducción de minimis (ayudas a productos específicos, por un valor que no exceda el 5% del valor total de la producción), esto porque la Ronda de Doha tiene el objetivo de lograr “reducciones significativas en estas ayudas para los países desarrollados” (Pérez 2005, p. 11).
En lo que respecta a las posturas, tenemos el caso de Brasil que pretende y pone en la mesa de negociaciones  “una reducción significativa de las medidas de apoyos internos y su disociación con los procesos de producción” así como “la eliminación total de los subsidios a la exportación” (Ferreira & Togeiro 2004, p. 2). Sin mayor preámbulo, la postura de Brasil obedece a que es una de las economías con mayor producción de soya (http://www.jornada.unam.mx/2012/09/18/economia/028n1eco Obtenido el 23 de Octubre de 2010) que junto con Argentina representan el 50%, sin embargo esto beneficiaría a las demás economías que sufren las consecuencias del proteccionismo aplicado por las economías desarrolladas y como se ha mencionado anteriormente implicaría una mayor competitividad y que aunado a la preferencia que se les dotaría a los países menos desarrollados conllevaría a una mayor equidad en el mercado internacional agrícola, en resumen se pretende “establecer un sistema de comercio equitativo y orientado al mercado mediante un programa de reforma fundamental” (OMC 2003, p.86).


3.-  Organismo multilateral: Organización Mundial del Comercio (OMC) 


En el proceso de la economía global existen muchos organismos multilaterales, pero bajo una perspectiva muy personal, la Organización Mundial del Comercio –OMC en español- (World Trade Organization, WTO) es el organismo que mayor alcances ha tenido para contribuir en el fortalecimiento del comercio internacional y con ello al proceso de globalización. Si bien la OMC no tiene injerencia en las políticas de cada país, al menos es un ente que está para resolver las controversias relacionadas con las prácticas que dañan al comercio internacional y aquellas que ponen en desventaja a los países menos desarrollados. Aunque en la OMC falta mucho por hacer, debido a que como lo señala A. Rose “la pertenencia a la OMC no modifica significativamente los patrones comerciales de los países miembros respecto a la composición de los de otros países equivalentes no miembros” (SGESE-ICE 2002, p. 1). Lo anterior claramente obedece a las formas de pertenecer a dicho organismo como son las de facto y los de iure y lo que más impacta en el funcionamiento de la OMC es que la mayoría de los países miembros por derecho son desarrollados y son los mismos que se oponen fuertemente a la eliminación de las barreras arancelarias. Así entonces, aún existe gran reticencia por eliminar las barreras comerciales y arancelarias lo que conduciría a una mayor competitividad en los mercados internacionales.
En cuanto a la importancia de la OMC en el proceso de la globalización, es indiscutible que ha ayudado a plantear nuevas formas de abrir los mercados y principalmente el de los países en desarrollo, bien lo considera Red Tercer Mundo (1997, http://www.redtercermundo.org.uy/tm_economico/texto_completo.php?id=1969, Obtenida el 23 de Octubre de 2012) “la globalización, que ha sido institucionalizada en la OMC es un proceso de gran alcance que ha quedado librado a su propio accionar en la economía mundial y cuyo resultado es un desarrollo global desigual que beneficia a unos pocos y margina a muchos”. La idea anterior es el resultado de las grandes asimetrías que se viven y con los que los países subdesarrollados o los países capitalistas periféricos tienen que lidiar para intentar alcanzar ser escuchados en la OMC y eso cuando son miembros. En definitiva, la OMC ha contribuido a la liberalización de los mercados, pero hay que tener en cuenta que sólo ha beneficiado a los países desarrollados que son los que al fin de cuentas cabildean y presionan al organismo para poner reglas que de antemano saben les beneficiará. Es importante destacar entonces que los países que abogan por la liberalización de los mercados de productos y principalmente financiero, sólo lo hacen para obtener beneficios en perjuicio de las economías en desarrollo y si bien gracias a la OMC  hoy en día tenemos acceso a diferentes bienes y servicios, ello no ha implicado que exista una mayor competitividad en los mercados internacionales y esto debido a que las potencias económicas abogan por el libre comercio una vez “consolidado un poderoso aparato productivo a través de la acumulación de capital derivada del mercantilismo y el colonialismo” (Red Tercer Mundo 1997, http://www.redtercermundo.org.uy/tm_economico/texto_completo.php?id=1969, Obtenida el 23 de Octubre de 2012). De esta manera y desde la perspectiva personal, la OMC es y ha sido la herramienta ideal de la globalización para lograr los alcances que hoy ha logrado, esto es, fortalecer aún más las grandes potencias y la hegemonía económica y financiera, tanto que no se ha logrado un consenso en las negociaciones de la Ronda de Doha y que permita a los países menos desarrollados a acceder a los mercados agrícolas de los países desarrollados. Finalmente la OMC desde la perspectiva de beneficiar a los grandes potencias ha sido fructífera en el proceso de la globalización, pero no así para que se logre un proceso de desarrollo equitativo y actualmente pareciera que para que un país acceda al comercio internacional es requisito pertenecer a la OMC, y esto sólo deja en claro que el proceso de la globalización no es compatible con los procesos democráticos.



Bibliografía



Aragón, E. M. (2004). Estado de la integración económica. El Salvador: OIRSA.
Chesnais, F. (2005). Doce tesis acerca de la mundialización del capital [Versión Electrónica]. Revista Filosofía, Política y Economía en el Laberinto, 1-8. Obtenido el 12 de Agosto de 2012 de http://www.iade.org.ar/uploads/c9fe1949-dcb3-2d7e.pdf.
Economista, E. (2011). México busca impulsar comercio en Ronda de Doha. El Economista   Obtenida el 09 de Septiembre de 2012, de http://eleconomista.com.mx/industria-global/2011/02/04/mexico-busca-impulsar-comercio-ronda-doha
EIU. (2012). La comida sigue cara.   Obtenida el 23 de Octubre de 2012, de http://www.jornada.unam.mx/2012/09/18/economia/028n1eco
elmundo.es. ¿Qué es el Movimiento de Resistencia Global?   Obtenida el 23 de agosto de 2012, de http://www.elmundo.es/especiales/2001/07/sociedad/globalizacion/mrg.html
Ferreira, P. M., & Togeiro, d. A. L. (2004). El caso Brasil-EE.UU. sobre el algodón: Un ejemplo exitoso de desarrollo de capacidades [Versión Electrónica]. PUENTES ENTRE EL COMERCIO Y EL DESARROLLO SOSTENIBLE, V, 1-11. Obtenido el 23 de Octubre de 2012 de http://unpan1.un.org/intradoc/groups/public/documents/icap/unpan048456.pdf.
FMI. (2000). La globalización: ¿Amenaza u oportunidad?   Obtenida el 29 de agosto de 2012, de http://www.imf.org/external/np/exr/ib/2000/esl/041200s.htm
Kuri, A. (2003). La globalización en perspectiva histórica. Comercio Exterior, 53(1), 4-12.
La Jornada. (2008). Fracasó la ronda de Doha: Lamy. La Jornada   Obtenida el 09 de septiembre de 2012, de http://www.jornada.unam.mx/2008/07/30/index.php?section=economia&article=027n1eco
López, D., & Muñoz, F. (2007). El sistema multilateral de comercio y la región [Versión Electrónica], 1-19. Obtenido el 23 de Octubre de 2012 de http://www.latn.org.ar/wp-content/uploads/2012/03/wp-86.pdf.
OMC. (2003). Entender la OMC (3a ed.). Ginebra, Suiza: Organización Mundial del Comercio.
OMC. (2012). Organización Mundial del Comercio.   Obtenida el 18 de Septiembre de 2012, de http://www.wto.org/indexsp.htm
Pérez, d. C. C. (2005). La agricultura de las Américas frente a la agenda de Doha para el desarrollo [Versión Electrónica], VIII, 1-24. Obtenido el 23 de Octubre de 2012 de http://www.iica.int/Esp/organizacion/LTGC/Comercio/Publicaciones%20de%20Polticas%20y%20Comercio/La%20Agricultura%20de%20las%20Américas%20frente%20a%20la%20Agenda%20de%20Doha%20para%20el%20Desarrollo.pdf.
Red Tercer Mundo. (1997). Globalización: ONU, el ámbito adecuado.   Obtenida el 23 de Octubre de 2012, de http://www.redtercermundo.org.uy/tm_economico/texto_completo.php?id=1969
Sen, A. (2001). Juicios sobre la globalización. Fractal, VI(22), 37-50.
SGESE -ICE. (2002-2003). ¿Realmente la existencia de la OMC aumenta el comercio mundial? (pp. 3-4). Madrid, España: ICE.